En busca del silencio: las 10 playas más tranquilas de Ibiza y Formentera

Después de 5 años viviendo en Barcelona, y escuchando las maravillas que esconden las Islas Baleares, el pasado verano por fin, pude descubrir que tenemos un paraíso en casa que nada tiene que envidiar a los grandes destinos internacionales.

Decidí a empezar por las míticas, controvertidas y polifacéticas Islas Pitiusas: Ibiza y Formentera. Sus aguas esconden cientos de tesoros en forma de calas, acantilados y paradisíacas playas, pero dejadme que os haga una selección personal.

Plano de las playas de Ibiza y Formentera

ANTES DE SALIR DE VIAJE

Si estáis pensando visitarla me gustaría recomendaros una página estupenda donde encontraréis “todos los rincones y todos los secretos” de la isla. Se llama Ibiza 5 sentidos, y fue uno de mis referentes a la hora de planificar mi ruta. Muy bien estructurada y con muy buena información. Si aún queda algún rezagado de vacaciones o si estáis pensando en ir el próximo verano, no dudéis en echarle un vistazo.

Ibiza, la otra isla

En mi opinión hay muchas Ibizas, a gusto de todos, pero yo me quedo con “la otra”, la escondida, la tranquila, la auténtica. Mi viaje comienza en el Este, en Santa Eulària des Rius. La llaman “la capital del norte”, una de las localidades con más encanto gracias a sus casas encaladas y su patrimonio cultural.

1. S’AIGÜAS BLANCAS

Muy cerca de Santa Eulalia se encuentra esta larga playa que debe su nombre a la espuma blanca que hacen sus olas al romper en la orilla. De arena fina, aguas trasparentes y rodeada de acantilados. Os recomiendo ir tempranito, ya que solo hay un parking (3€) y si ya es difícil descender la “cuestecilla” desde el parking no quiero ni imaginar como será desde más lejos… jeje Es de tradición nudista pero hay libertad para ir vestido y tiene un par de chiringuitos donde poder comer pescado muy fresco, aunque a un precio no tan apetecible. Es playa de amaneceres y no de atardeceres pero merece mucho la pena.

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Foto: Ibiza Spotlight

 

2. CALA BENIRRÁS

Nos vamos un poco más al norte, hacia Sant Joan de Labritja para llegar a esta mítica cala donde puedes disfrutar de una mágica puesta de sol al son de tambores. Durante el día es bastante familiar, las barcas amarran a la entrada, los niños juegan en el agua, las familias comen en el Restaurante 2000 a pie de playa… pero cuando el sol cae, sus reminiscencias hippies resurgen y la playa se llena de tambores, yembés, instrumentos étnicos, mujeres bailando con faldas largas y tobilleras de cascabeles… todo un ritual para los sentidos. Es imprescindible verlo.

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3. CALA SALDETA

Bajando hacia el Oeste, llegamos a Cala Salada donde encontramos un sendero que nos lleva hasta uno de los enclaves más paradisíacos de la isla: Cala Saladeta. Arena fina y aguas turquesas con la estampa de las antiguas casetas varaderos de pescadores. Es muy virgen, no cuenta con restaurante ni servicios, por lo que lo mejor es llevarse una neverita o una mochila y disfrutar de su belleza sin preocupaciones.

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Foto: Sespitreras

 

4. PLATGES DE COMTE

Hay dos playas del Oeste que se disputan la mejor puesta de sol, y una sin duda es esta. Con su horizonte salpicado de islotes, sus pequeñas calas de arena y sus aguas cristalinas, no es de extrañar que sea considerada una de las 10 playas más bellas del mundo. Sin duda un imprescindible.

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Foto: Ibiza 5 sentidos

 

5. CALA D’HORT Y LA TORRE DEL PIRATA

La otra playa que se disputa el mejor atardecer un poco más al sur es Cala D’Hort, un entorno majestuoso en plena reserva natural coronado al fondo por la magnética y misteriosa Es Vedrà, un islote milenario al que se le atribuyen leyendas y poderes especiales. Pero lo que pocos saben es que el plan perfecto es pasar el día en la playa y al caer el sol, subir a ver el atardecer hasta la Torre del Pirata. Se trata de un antiguo torreón fortificado en lo alto del acantilado, con unas vistas privilegiadas, desde el que te sientes como Poseidón, dominando tierras y aguas.

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Foto: Ibiza 5 sentidos 

 

6. ES CAVALLET

Al sureste de la isla, se encuentra este extenso arenal, rodeado de dunas repletas de sabinas, que fue la primera playa nudista de Ibiza y una de las pioneras del país. Merece la pena pasear por sus 1.100 metros de arena blanca y pararse a refrescarse en El Chiringuito, un oasis entre dunas donde puedes degustar cocina fresca de influencias francesas, italianas y españolas. Muy chic, muy blanco, muy buena música, vamos muy ibicenco, pero también un poquillo caro.

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Fotos: Ibiza 5 sentidos | Pasion lujo

 

7. DALT VILA y SA PENYA, IBIZA

Puede que la capital de la isla no tenga playa propiamente, pero sus calles y su puerto nada tienen que envidiar a ninguna cala. Perderse por las empedradas callejuelas de su Dalt Vila o asomarse a sus murallas renacentistas, es una experiencia única. Este barrio histórico es un laberinto de calles hechas con piedra y cal por el que merece la pena perderse, y se alza encima de una colina divisando toda la capital.

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A los pies de la Dalt Vila, fuera de sus muros, también hay pequeñas joyas como el barrio de Sa Penya o el de Marina. Estos dos barrios marineros crecieron a la sombra de las murallas y hoy ofrecen el ambiente más animado de la capital.

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Fotos: ibizaonlinerentals | hdwallpaperstock

 

Formentera, el último paraíso del Mediterráneo.

Hay dos cosas imprescindibles que se deben hacer para visitar Formentera. La primera es coger un ferry desde el puerto de Ibiza, ya que es la única manera de llegar hasta allí. Si estáis buscando una opción barata y rápida os aconsejo Mediterránea Pitiusa. Pero ojo, esta compañía no te permite trasladar coche (moto si), así que aquí cuando llegues a la isla toca hacer la segunda cosa imprescindible: alquilar un Mehari!!! Os aseguro que no hay manera más auténtica de recorrer la isla. No hay carretera de cabras, camino de tierra o empedrado que se le resista; adelantar a las motos en la única carretera de la isla es todo un acto de fe; y por supuesto, no tener puertas ni ventanas, pero poder dejar las cosas en el coche sin que nadie te las quite no tiene precio… ya os daréis cuenta de que en Formentera se vive la vida de otra manera.

mehari

 

8. CALA SAONA

Empezamos por el Oeste, en esta pequeña cala que a pesar de su corta extensión, (escasos 140m de longitud), es una de las más bonitas de la isla. A pesar de estar rodeada de restaurantes y quioscos, su tranquilidad y su belleza la hace de visita obligada.

cala saona
Foto: taximaribiza

 

9. PLATJA DEL MIGJORN

Se puede decir que es una de las más grandes de la isla, sus kilómetros de arena blanca llegan casi desde La Mola hasta Es Cap de Barbaria. Por eso mismo es una de las más tranquilas. Caminando, caminando siempre consigues llegar a una calita o una ensenada solitaria. Lo más curioso es que está cercada por un frondoso bosque de encinas y sabinas, por eso una de las cosas más características de esta playa son sus pasarelas de madera que atraviesan el bosque por diferentes partes.

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Foto: beautifullife.es

 

10. ES CALÒ – SES PLATGETES

Esta playa lo tiene todo: un lugar tranquilo donde disfrutar del mar y la gastronomía isleña. Sus aguas son cristalinas y llenas de peces que se esconden entre los salientes rocosos de sus fondos marinos. Es estupenda para bucear y relajarse. Y cuando nos entre la gula, no hay nada como pasarse por el pueblo, famoso por sus restaurantes cada cual con su propia especialidad ¡ñam!

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Foto: beautifullife.es

 

– BONUS –
LOS GUARDIANES DEL SOL: LOS FAROS DE FORMENTERA

No serán playas de arena blanca, pero sus acantilados tienen sin duda, las mejores vistas de la isla. Dicen que son los guardianes de los mares, pero en realidad son son los custodios del sol. Los faros de Formentera son los responsables de despedir al sol cada tarde, alumbrar a los navegantes cada noche y saludar al sol de nuevo cada mañana. Por eso, una de las experiencias más especiales de la isla es ver el amanecer y el atardecer de un mismo día desde sus faros.

AMANECER EN EL FARO DE LA MOLA
El faro de La Mola es, como lo describe el famoso Julio Verne, un lugar mágico. Tanto es así, que en él inspiró obras como Héctor Servadac y El faro del fin del mundo. Solo hay que ponerle un poco de voluntad, para levantarse antes del amanecer, preparar un termo de café y unos dulces, y desayunar a los pies del faro mientras vemos como los primeros rayos de sol asoman por el horizonte. ¡Merece la pena!
(también se admite la opción de ir sin dormir después de una laaaarga noche ;P )

faro de la mola
Foto: formenterafiloblu

 

ATARDECER EN EL FARO DE CAP DE BARBARIA
A tan sólo 25 km por la única carretera que recorre Formentera de punta a punta, está el punto más al sur de la isla: Es Cap de Barbaria.Un lugar paradisíaco formado por rocas y cuevas, rodeado de la inmensidad del mar y custodiado por su precioso faro (famoso por la película “Lucia y el sexo”).  Dicen que su nombre de debe a su cercanía con las costas africanas, conocidas como bárbaras, desde donde se atacó diversas veces a la isla.

Lo mejor es llegar 30 min antes del atardecer, sentarse a los pies del faro a disfrutar de la impresionante puesta de sol. Y si tienes un poco de suerte, puedes coincidir con grupos autóctonos de música tribal que bailan y tocan en directo timbales y yenves, en honor al sol. Otro imprescindible es descender por la “cueva forada” (gruta a pocos metros del faro) hasta un balcón natural de roca desde donde puedes sentirte como el dios Poseidón dominando los mares.

cap de babaria
Foto:masalladelviaje.com

¿Me he dejado alguna? ¿Conoces alguna otra isla escondida de Ibiza y Formentera? ¡Mi maleta y yo estamos deseando qeu nos lo cuentes!

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